sábado, 16 de mayo de 2009

CIENCIA, ÉTICA Y MORAL EN EL FENÓMENO DE LA CLONACIÓN

La Moral se debe sustentar en el cambio, en la movilidad, en las transformaciones de la época y de cada sociedad en particular, lo que significa que debe transitar su desarrollo en consonancia o en armonía con los avances asombroso y extraordinario de la ciencia y la tecnología y no convertirse en un obstáculo para su desarrollo.
La Ética y la Moral suelen ser dos conceptos muy confundidos por muchos educadores y hasta por pensadores de mucha profundidad y de vastos estudios. Pero no son una misma cosa. La Ética es una reflexión de tipo filosófico sobre la Moral como condición fundamental de la vida humana que se desarrolla en sociedad, mientras que la Moral constituye el conjunto de acciones, reglas, actitudes y comportamientos de los seres humanos en un contexto histórico determinado. Es en ese sentido, que Adela Cortina plantea que "la ética, pues, a diferencia de la moral, tiene que ocuparse de lo moral en su especificidad, sin limitarse a una moral determinada", lo que significa que la Moral es específica de cada sociedad o comunidad humana en particular en cambio la Ética como reflexión filosófica es poseedora de un conjunto de categorías que permiten reflexionar sobre la Moral de los seres humanos.
Los seres humanos son los únicos que se plantean los conceptos de Moral y Ética, pues los seres irracionales no se plantean en ningún momento la Moral ni la Ética, y mucho menos cuestiones de índole científica, porque carecen de conciencia, y por tanto, no poseen los atributos de lo que es bueno o malo para el buen funcionamiento de la vida humana, y sobretodo carecen de un juicio lógico-racional para dar explicaciones a los eventos que ocurren en la naturaleza. Si la Moral es específica de cada sociedad en particular, es lógico suponer que lo que es catalogado de "inmoral" en una sociedad en otra es algo trivial o normal que no causa el menor rubor entre sus habitantes.
La Ética y la Moral juegan un papel predominante en la producción de los conocimientos científicos, porque influye en forma decisiva en el desarrollo científico y tecnológico de las sociedades humanas. Además, porque factores morales, ideológicos y filosóficos pueden ser o han sido un obstáculo para su avance, pues, los seres humanos se aferran a ideas, creencias y comportamientos de tipo moral-filosóficos que se vuelven obsoletos en el discurrir del tiempo frenando el progreso científico y tecnológico de la humanidad.
En ese tenor se debe tener criterios claros en relación a la Ética, la Moral y la Ciencia, porque esta última no puede ir por ejemplo en contra de la naturaleza de la vida, pero tampoco la Moral puede convertirse en obstáculo para el desarrollo de la ciencia. La Moral y la Ética se deben articular con la ciencia en pos de un desarrollo científico, sin que ese desarrollo afecte a la vida, pero que los avances científicos tampoco pueden poner en peligro a la vida en sentido general, y de manera particular a los seres humanos. Por tanto, se puede afirmar que las normas morales tradicionales no son las adecuadas para esta época de revolución científica-tecnológica que vive el mundo actual, puesto que, es un tipo de Moral caracterizada por su rigidez e inamovilidad en el planteamiento en asunto de ciencia. Consecuentemente, se necesita de una nueva Moral fundamentada en la flexibilidad y la movilidad, frente a los cambios que experimenta actualmente la humanidad en lo concerniente a la ciencia y la tecnología.
Se hace necesario e imprescindible, que las normas morales sean cambiantes y se adecuen a los cambios generados por la sociedad en el discurrir del tiempo para poder interpretar, comprender y adoptar correctamente posturas de tipo filosófica que estén acorde con los avances científicos y tecnológicos, porque la naturaleza propia de la vida, es el cambio permanente, su variabilidad tal como lo planteó el evolucionista Charles Darwin, lo cual ha sido confirmado actualmente por todas las ciencias biológicas y de manera particular la genética y la biología molecular.
Es en ese sentido, que la Moral se debe sustentar en el cambio, en la movilidad, en las transformaciones de la época y de cada sociedad en particular, lo que significa que debe transitar su desarrollo en consonancia o en armonía con los avances asombrosos y extraordinario de la ciencia y la tecnología y no convertirse en un obstáculo para su desarrollo. Eso significa que ha llegado el momento de adoptar una nueva concepción sobre la Moral y la Ética, fundamentada en su parte esencial en la flexibilidad y el cambio permanente, para evitar que la actitud ciega de una Moral estática que no toma en cuenta los cambios ocurridos frente a la ciencia, le impida al ser humano comprender ideas innovadoras y revolucionaria, debido a que él que tiene una concepción estática de la vida se ata a ideas fijas y creencias sin fundamentación científica, lo que le impide entender los avances en el terreno de la ciencia de la genética y la biología molecular.
Se debe estar dispuesto y lo suficientemente claro para aceptar la relación que existe entre la Ciencia como explicación objetiva y racional del universo y la Moral como conjunto de reglas y actitudes sobre la conducta humana, y como se influyen mutuamente con la finalidad de que las concepciones alternas, sin fundamento científico, que sustentan la inmensa mayoría de las personas le impidan visualizar al mundo desde una perspectiva eminentemente científica, y así la Moral como normas de comportamientos y de actitudes, no se convierta en un obstáculo o un freno para los avances de la ciencia y la tecnología. De esta manera se debe adoptar una posición de equilibrio donde esta trilogía (Ciencia, Moral y Ética) no se afecten sino que se enriquezcan mutuamente en beneficio del progreso científico, el bienestar espiritual, material e intelectual de la humanidad y de todos los seres vivientes que forman parte del planeta Tierra.
La naturaleza de la biología en la explicación de la vida y de los seres vivientes.
La biología como ciencia de la vida apareció para descubrir, describir, explicar y predecir las leyes que la rigen, con la finalidad, parodiando a Alexander Oparín, de reproducir artificialmente en los laboratorios las diversas etapas de su historia evolutiva, procurando encontrar forma elevada de organización, que haga posible crear o sintetizar vida con mayor rapidez que los que utilizó la naturaleza durante miles de millones de años. Parece ser que ha cumplido en parte su misión, porque el experimento de la replicación de la oveja Dolly dado a conocer en abril del año de 1997 y el descubrimiento de la secuenciación del genoma humano a mediado del año 2000, causaron un impacto en quien suscribe, confirmando lo que he venido creyendo desde hace tiempo, que el ser humano conoce en profundidad las leyes que rigen a la vida, porque el conocimiento del ADN o ácido desoxirribonucleico, le ha permitido conocer lo que somos realmente los seres vivientes. O sea, le ha permitido penetrar en la esencia de la vida. Ese conocimiento le ha facilitado al ser humano poder transferir genes de un ser vivos a otros (transgénicos) e incluso replicar, duplicar, copiar o reproducir un organismo (clonación). Es decir, el hombre y la mujer de ciencia están actualmente en capacidad de crear versiones idénticas o modificadas de un organismo.
Si el hombre y la mujer de ciencia poseen los conocimientos de duplicar la vida y conoce la secuenciación del genoma humano, se puede afirmar que es cuestión de tiempo, para que el hombre también sintetice vida artificial en los laboratorios. Pero, mientras tanto, el ser humano esta en capacidad de duplicar la vida, y con ella, se supone, duplicar el alma, con tal identidad que su copia produce o debe producir sus propios actos o comportamientos. Esto significa que reproduce animales en toda su esencia, comprendiendo la concepción de la vida. El ser humano ha creado animales a imagen y semejanza de los primeros que Dios creó, pasando a controlar su propia evolución o su propio destino. Es una forma de obtener otra vida, pero que es la misma vida en otro tiempo de experiencias y circunstancias distintas.
El procedimiento utilizado en la clonación de la Oveja Dolly fue dirigido por el Dr. Ian Wilmut, el cual consistió en tomar una célula de las glándulas mamarias de una oveja adulta. Esa célula se deja inactiva privándola de nutrientes para que se detenga la división celular o reloj biológico bloqueando los genes activos. De otra oveja fue extraído un óvulo no fecundado, al cual se le eliminó o se le extrajo el núcleo que es lo mismo que decir los datos genéticos. En este caso se esta ante la presencia de un óvulo vacío, o mejor dicho, un óvulo sin cromosomas. La clonación se lleva acabo utilizando un impulso eléctrico mediante el cual se introduce el núcleo o programa genético de la célula de la glándula mamaria de la primera oveja en el óvulo vació sin núcleo o sin cromo- somas de la segunda oveja, utilizando por segunda vez un impulso eléctrico para activar o dar origen a la mitosis o división celular. Las células del embrión se desarrollaron en el laboratorio durante seis días. Este embrión fue implantado en una tercera oveja que hizo la función de "madre de alquiler" donde la gestación se llevó a cabo normalmente hasta que al final del embarazo se consiguió una oveja genéticamente idéntica a la oveja de la cual se había extraído una célula de su glándula mamaria. El resultado fue la duplicación o clonación de la oveja Dolly, la cual nació el cinco de julio de 1996, y fue presentada al público a finales del mes de febrero de 1997.
Este trascendental descubrimiento, ha originado preocupación en sectores ideologizados carentes de una visión científica del mundo, porque sustentan la idea de que la clonación elimina el concepto de individualidad al duplicar la información genética, porque con ella sostienen se pierde la identidad única de cada ser vivo, esto es en termino de proyección futura, aunque actualmente se escucha o se ha escuchado de la existencia de mujeres embarazadas con un embrión clonado, pero ya se ha logrado en animales. La clonación afecta la idea de que cada persona es poseedora de un alma que le da vida, por tanto, pone en duda la concepción que indica que una persona es el fruto del amor entre dos seres que se aman, porque se puede obtener una vida sin que exista amor, es decir, sin necesidad de coito y ayuntamiento carnal.
El avance científico de la clonación ha originado polémicas de índoles éticas, filosóficas y morales, porque cuestiona los fundamentos ético-morales y religiosos que nos habían enseñado en los últimos tiempos la familia, la escuela y la iglesia. Es lógica esta reacción, pero en la medida que transcurra el tiempo y se comprenda la utilidad de la técnica, tendrán que aceptarla tal como ocurrió con la idea de que la Tierra es redonda y achatada en los polos y gira alrededor del sol, a pesar de la resistencia del poder ideológico de la época representado por la iglesia católica apostólica y romana en el medioevo.
Al final triunfo la verdad, la lógica y la razón, en este sentido, la clonación puede ser usada para determinar y corregir las causas y curas de las enfermedades genéticas en el ser humano, además, para producir sustancias y órganos que podrían ser trasplantado en otros seres humanos, así como para obtener informaciones sobre el cáncer y sobre miles de enfermedades genéticas y actuar contra ella, liberándose la humanidad de estos flagelos que tanto daños le han causado.
O sea, el método de la clonación le permite al ser humano diseñar técnicas para introducir cambios en la información genética de las células de los organismos. Tanto es así, que cuando se combina la clonación con los procedimientos utilizados por la ingeniería genética, el ser humano puede realizar transferencias de genes a otros organismos dando origen a los animales transgenicos. Estos animales, poseedores de un gen de otra especie, como en el caso de las ovejas que han recibido el gen o factor coagulante humano, factor que se puede obtener en la leche de la oveja para ser utilizados en el tratamiento de los pacientes hemofílicos.
La clonación es un acto noble de Dios, porque creó al hombre con la sabiduría suficiente, la cual le ha permitido entender las leyes de la vida, manipularla, y por consiguiente, multiplicar la vida a través de la técnica o el método de la clonación.
La clonación ha permitido la preservación de especies en peligros de extinción. Además, desarrollar cepas de animales resistentes a enfermedades. Lo que nos induce a pensar que si la moral nos enseña a practicar el bien evitando el mal, la clonación no es una aberración, locura o desafío a Dios, ni tampoco es una expresión diabólica. Es una forma de entender las leyes que rigen la vida, para mejorarla y usarla como una técnica en el progreso de la calidad de la vida, porque si Dios creo al hombre con inteligencia, es para que la utilizara y pudiera comprender el cosmos, y en él la vida, por tanto, la técnica de la clonación no puede ser inmoral, al contrario, es un acto moral de Dios.
La clonación es un acto moral de Dios, porque creó al hombre con inteligencia para entender la vida y poderla duplicar y si Dios creó al hombre con inteligencia, se supone que esa inteligencia era para que la utilizara y pudiera comprender el universo, y todos los fenómenos que ocurren en él incluyendo la propia vida. De lo contrario lo hubiese creado sin inteligencia. Pero sucede que lo creó con inteligencia a su imagen y semejanza, por lo tanto, la técnica de la clonación no puede ser inmoral.
Al contrario, reafirmo, es un acto noble de Dios, porque creó al hombre con la sabiduría suficiente, la cual le ha permitido entender las leyes la vida, manipularla, y por consiguiente, multiplicar la vida a través de la técnica de la clonación. Esta idea se confirma porque la primera clonación que registra la historia humana fue llevada a cabo por Dios en el huerto del Edén según lo registra la Biblia en el libro del Génesis en el capítulo 2 versículos 18 al 23. En esos versículos se relata que Dios llegó a la conclusión después de haber creado los cielos y la Tierra que no era bueno que el hombre estuviese sólo, por lo tanto, decidió hacerle una ayuda idónea para él. Esa ayuda era la creación de Eva.
¿Cómo la creó? ¿La creó a partir del polvo de la Tierra tal como había creado al hombre? ¿O la creó a partir de Adán a través de un acto parecido a la clonación actual? La Biblia plantea en los versículos 21, 22 y 23 del capítulo 2 del Génesis que "…Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras este dormía, tomo una de sus costillas, y cerro la carne en su lugar". El versículo 22 explica lo que Dios hizo con esa costilla, veamos: "Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre". Y el versículo 23 expresa lo que sintió Adán cuando le presentaron a Eva, dijo: "Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada varona porque del varón fue tomada".
Estos versículos confirman la idea que cuando Dios creó a Eva lo hizo a partir de los componentes de lo que está hecho el hombre, es decir, creo vida a partir de la vida. Eso que hizo Dios es lo que esta haciendo el ser humano con la técnica de la clonación, creando vida a partir de la ya existente, tal como lo hizo Dios en el huerto del Edén, porque Dios quería que el hombre terminara siendo igual que él, convirtiéndose a su vez en Dios, por eso lo hizo a su imagen y semejanza. Además, la clonación como método experimental para duplicar o multiplicar seres vivos, le permitirá a las madres y a los padres que no pueden tener hijos e hijas, la posibilidad de tenerlo exactamente igual a ella o a él. La hija o hijo es su hermana o hermano gemelo. Pero, su hermana o hermano gemelo es ella o él mismo, y su hermana o hermano es madre o padre, porque se parió a sí mismo por el método de la clonación, es decir, es madre de su madre o padre de su padre, a la vez que es ella o él mismo o misma, y a la vez, es un ser distinto y análogo al propio tiempo.
Es una forma de crear vida. En este caso su creador no es Dios. Es el hombre. El hombre se convierte en un Dios como ser creador. Es una forma de comprender el pensamiento de Dios. El hombre conoce la vida, que hizo el creador, partiendo de la naturaleza, de su inteligencia, de su raciocinio o razonamiento, dedujo las leyes que la rigen. Lo que sugiere la idea de que Dios quería que el hombre fuera idéntico a él en capacidad de ser un ente creador de lo más bello y preciado que tenemos, la vida, la cual se debe cuidar y proteger para que perdure para siempre en este universo en el cual estamos viviendo.
Así que, el método de la clonación es positivo para la supervivencia de los seres vivos en el planeta tierra. Ahora bien, si algo malo tiene el método de la clonación no es el conocimiento científico, ni la técnica científica en si misma, sino la conciencia del hombre o de la mujer es la que puede ser mala o buena. El hombre o la mujer sí pueden ser malos o buenos; pero un equipo científico-tecnológico o técnica científica carece de conciencia, y como carece de ella, no tiene los atributos de lo que es moral o no.
Con el método de la clonación no hay perdida de valores, sino una superación, porque la moral cambia en la medida que avanza la ciencia, la tecnología y la realidad social, lo que hoy es moral mañana deja de serlo y lo que hoy es inmoral mañana puede ser moral. Este avance de la biotecnología indica que se puede obtener una vida a partir de una célula diferenciada, no sexual. Antes creíamos que sólo células muy especializadas, como las células de la reproducción, eran las únicas capaces de originar una vida.
Con el fenómeno de la clonación, los conceptos de matrimonio y filiación se tambalean, porque en el futuro se tendrá una visión diferente del matrimonio y la filiación sanguínea. ¿Qué será de la familia, la cual se fundamenta en el parentesco conyugal y consanguíneo? Esta respuesta deben darla otras áreas del conocimiento, pero mientras tanto, se puede afirmar que la familia sufrirá una gran transformación, tal como ocurrió en el pasado de la humanidad, cuando en el período de la familia matriarcal, la comunidad y el matrimonio por grupos se convirtieron luego en matrimonio por parejas en el periodo de la familia patriarcal, y la descendencia en el matriarcado sólo se podía determinar por la línea materna, luego en el patriarcado por la línea paterna. ¿Y con el método y la técnica de la clonación como se determinará la filiación sanguínea? ¿Se creará con esto un nuevo problema de naturaleza jurídica-política?
Un caso que llama la atención desde el punto de vista de la descendencia y la perpetuación del varón dentro de la especie humana es el hecho que la mujer es la única que tiene útero o matriz, por lo tanto, si se lo propone puede eliminar paulatinamente al sexo opuesto, al hombre, porque sólo ella puede albergar en su vientre la criatura en forma natural hasta que este en condiciones de vivir por si sola.
En cambio el hombre no tiene esa cualidad. A menos que en un tiempo no muy lejanos el ser humano invente un equipo científico que reproduzca todas las funciones del útero de una mujer, y sólo en esas condiciones, el hombre estaría en capacidad de luchar por su supervivencia; pero mientras tanto, sólo la mujer tiene la capacidad de hospedar y permitir su desarrollo natural, en su matriz a la nueva criatura. De ahí que potencialmente podríamos tener una humanidad de mujeres. Un mundo sólo de mujeres pondría término a todos los conflictos que origina la relación hombres-mujeres. Surgiría una nueva relación sexual predominante de mujeres entre mujeres y el macho desaparecería lentamente hasta extinguirse para siempre de la faz de la tierra. Las mujeres desarrollarían sus potencialidades sin la presencia o interferencia de los hombres, su autoestima aumentaría promoviendo su autorrealización personal en función de sus expectativas femeninas desligadas de los intereses y las actitudes masculinas.
No obstante, estoy consciente de que los avances científicos y técnicos no pueden desarrollarse en un vacío moral; pero tampoco la moral puede constituirse en un obstáculo para el avance de la ingeniería genética, porque en la medida que esta ciencia se desarrolle será una herramienta útil para el tratamiento y cura de más de cinco mil enfermedades hereditarias que agobian hoy en día a toda la humanidad.
La moral como conjunto de normas de convivencia, determina las relaciones entre los hombres, mujeres y la sociedad. Relaciones que están determinadas por el momento histórico-social en que se vive, por lo tanto, si cambia la realidad histórico-social, cambia también la moral, ya que, la moral es la manera de percibir la realidad partiendo del conjunto de reglas y valores establecidos que norman la conducta humana.
La técnica de la clonación debe ser reglamentada o regulada para beneficios de la humanidad y de todos los seres vivientes del planeta Tierra.
Se colige pues, que debe reglamentarse, regularse, legislarse, la técnica de la clonación, no prohibirse como se aboga, porque el hombre según expresó Juan Pablo II "comienza a tener en sus manos el poder de controlar su propia evolución", además el Santo Padre nos sigue diciendo en su Encíclica Evangelium Vitae que "ante la naturaleza visible estamos sometidos a las leyes no sólo biológicas, sino también morales, cuya trasgresión no queda impune".
La actitud que se debe adoptar, frente al fenómeno de la clonación, tiene que ser igual al que se le ha dado al conocimiento de la escisión del núcleo atómico de las sustancias radiactivas, las cuáles emiten espontáneamente partículas o radiaciones electromagnéticas, denominadas alfas, betas y gammas, caracterizadas por su enorme poder de penetración. Estas escisiones que ocurren en el núcleo de las sustancias radiactivas liberan enormes cantidades de energía llamada también energía de fisión nuclear, la cual se usa en beneficio o en perjuicio de la humanidad.
El uso negativo que se le dio por primera vez a la energía nuclear o energía procedente del núcleo atómico de las sustancias radiactivas, al dar origen al famoso Proyecto Manhattan, el cual tenía el propósito de la fabricación de dos bombas atómicas llamadas Little Boy y Fat Man en la que el presidente Truman de los Estados Unidos tomó la decisión de usarlas en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki de Japón en el año de 1945 es de origen político no científico.
Esa decisión, la de dejar caer esas dos bombas en estas dos ciudades japonesas, repito, es de origen político, no científico, porque éste hecho, confirma la idea que la ciencia puede ser utilizada y manipulada por intereses ajenos a su propia naturaleza, la cual es siempre para beneficio de la humanidad, y no para servir a intereses mezquinos, los cuales no respetan a la vida humana, vegetal y animal, porque primero son sus intereses, luego la vida. Luego de la destrucción masiva que causaron las bombas atómicas, lo que se decidió hacer con la energía nuclear fue regularla con fines benéficos para el ser humano y hacer uso de ella con fines pacíficos, puesto que, el conocimiento científico es objetivo, en cambio el manejo del conocimiento depende del corazón del hombre y de la mujer.
Otro argumento que se puede utilizar para defender e ilustrar la idea de que la clonación no debe prohibirse, sino regularse o reglamentarse, es el caso de la corriente eléctrica, la cual a nadie se le ha ocurrido de que debe prohibirse por el peligro que representa para la vida de los seres humanos, porque las cablerías de la conducción de la electricidad las llevan hasta la propias casas, en la que se pueden originar incendio, destrucción y muerte. Sin embargo, lo que se recomienda no es su prohibición, sino que se debe tener precaución al manejar alambres eléctricos, es decir, adoptar un comportamiento adecuado frente a los fenómenos eléctricos.
En ese sentido se recomienda como medida de seguridad del ciudadano y ciudadana en el uso de la corriente eléctrica, no tocar ningún interruptor o aparato eléctrico o enchufar alambres con las manos mojadas, tampoco tocar el interior de los aparatos eléctricos o alambres del tendido eléctrico que se hayan caído, y mucho menos hacer instalaciones eléctricas sin la supervisión de un técnico en electricidad. Todas estas medidas de seguridad están acompañadas de un conjunto de dispositivos que se usan en el hogar, los cuales se desconectan o se disparan automáticamente cuando la corriente es muy elevada previniendo incendios, destrucción y muerte.
Es decir, la electricidad ha sido reglamentada o regulada por el ser humano, y se le ha educado para que se comporte, y se maneje correctamente, en los asuntos relacionados con la electricidad, no se ha tomado la decisión de prohibirse, porque la prohibición de un descubrimiento científico extraordinario de la humanidad, la llevaría al estancamiento o parálisis con respectos a los avances obtenidos en los planos científicos y tecnológicos.
El confort que ha logrado la humanidad quedaría paralizado, y todo lo que se estanca, entra en un proceso de destrucción o degeneración, por tanto, no es correcta la opinión que tienen muchos sectores ideologizados y religioizados que abogan por la prohibición de la clonación, porque este fenómeno le permitirá a la humanidad resolver los problemas de las enfermedades y del envejecimiento que son partes de la naturaleza humana y que agobian a la humanidad, y esta ha querido liberarse de estos flagelos que la amenazan y la mantienen en la desesperanza. Pero con la clonación se espera que la humanidad pueda superar esta situación y avanzar a un estadio de vida superior.
Lo mismo ocurre con el caso de los automóviles, que son lo que originan la cuarta causa de muerte en el mundo, lo que se ha hecho es reglamentar su uso, no prohibirse, porque la humanidad lo utiliza como medio de transporte facilitándole mayor comodidad al genero humano. Estos son ejemplos entre otros que podrían ser enunciados como evidencias de que la técnica de la clonación debe ser reglamentada o regulada, no prohibirse, porque el avance del hecho de la clonación representa el triunfo de la naturaleza, la razón y el sentido común para entender cada día más este universo en el cual se desarrolla la vida.
El avance de la ciencia y la tecnología le ha permitido al ser humano ir construyendo una sociedad que le proporciona bienestar material, espiritual e intelectual haciéndole la vida más confortable, lo que nos induce a pensar que ninguna técnica puede ser prohibida o frenada, sino analizada para detectar sus bondades, y lo negativo que pudiese tener para la preservación de la vida en general, en este caso, siempre debe rechazarse y sólo hacerse uso de la parte positiva. En ese sentido, la humanidad debe reflexionar con relación a esta revolución genética que vive actualmente la humanidad. Debe evitar tomar decisiones arbitrarias que le impidan seguir avanzando hacia la comprensión absoluta de la naturaleza de la vida. La clonación le permitirá mejorar las condiciones de la vida en la Tierra. Por tanto, con ésta técnica lo que debe hacerse es regularse para bien de todos los seres vivientes que forman parte del planeta Tierra.
Pensar en esta revolución genética significa el dominio del ser humano sobre su destino genético. El ser humano se ha hecho dueño de su historia, sabe que esta programado para vivir un tiempo máximo sobre el planeta. El influirá y determinará su destino en función del conocimiento de la clonación y la secuenciación del genoma humano. La perspectiva futura es la manipulación de los genes para beneficio y perpetuación de la especie humana, vegetal y animal. Estamos viviendo en la era de la revolución de la biotecnología. En la era de la ingeniería genética le hemos arrancado a la vida su secreto. La conocemos tan bien que la podemos duplicar; los secretos de la vida eran misterios indescifrables, pero el ingenio humano le ha ganado la batalla porque la vida se ha vuelto simple y manejable. Le hemos arrancado el secreto de la creación. Juanelquimico24@hotmail.com

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